miércoles, 26 de marzo de 2008



LA PRODUCTIVIDAD Y EL BIENESTAR ANIMAL.
INTERACCIONES DENTRO DE L CAMPO DE LA ZOOTECNIA.
MÉTODOS DE EVALUACIÓN DEL BIENESTAR


A. SISTEMAS DE PRODUCCIÓN Y SUS REPERCUSIONES SOBRE EL
BIENESTAR.
Los sistemas intensivos y extensivos presentan diferentes problemas de
bienestar.
A.1. Sistemas intensivos
En los sistemas inetnsivos Se utilizan razas de animales altamente
seleccionados hacia una determinada producción (leche, carne, huevos..) que se
mantienen en espacios de ambiente controlado (ventilación, temperatura, luz...), se
alimentan de forma equilibrada y en general se aplican las últimas tecnologías
(inseminación artificial, lactancia artificial, ordeño mecánico, etc.).
El confinamiento es el problema de bienestar más específico en estos sistemas
(Wechsler et al, 1997; Dantzer, 1995). Restringe la expresión del comportamiento
relacionado con el confort a corto, medio o largo plazo, y en él hemos de considerar el
espacio disponible, microclima y posibilidades de relación con otros miembros del
rebaño.
Respecto del espacio, se han dado diversos valores que difieren según la raza,
edad, tamaño, estado fisiológico, etc. Las necesidades de espacio se detectan a
través de la conducta de los animales, toda vez que el espacio requerido difiere según
la ubicación y disponibilidad de comederos, bebederos, zona donde descansar y
posibilidades que ésta favorezca el acostarse o permanecer levantado en la dirección
que elija, etc.
También hay que considerar que bajo iguales condiciones climáticas, en
condiciones intensivas, el microclima que rodea al animal puede variar
considerablemente respecto del que encuentra en el prado; p.e. el vellón puede ser un
perjuicio, el nivel de ventilación hay que cuidarlo mucho, las condiciones de la cama en
relación al bienestar y a la salud, etc.
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En intensivo, la incidencia de enfermedades infecciosas, parasitarias y no
infecciosas es diferente. De estas últimas se pueden presentar la intoxicación por
cobre y cálculos urinarios que tienen causas complejas en la nutrición y ambas afectan
al bienestar. Hay que cuidar las características y disponibilidades del agua así como el
consumo de tierra.
La nutrición presenta dos cuestiones en sistemas intensivos: una, que sea
adecuada en cantidad y calidad para cubrir las necesidades de los animales, y en
segundo lugar que cubra las necesidades de comportamiento. Se ha de proveer del
suficiente alimento para todos los animales y que éste tenga unas características
físicas que permitan el desarrollo de los comportamientos alimentarios.
En estas circunstancias se presentan mayor cantidad de estresores
psicosociales, que están relacionados con comportamientos de intimidación y
dominancia y la ausencia de vías de escape para los animales de rango inferior en el
orden de dominancia. Un espacio inadecuado o una mala mezcla pueden ser el origen
de estos problemas. Cuando se reúnen animales de diversa procedencia se requiere
de un tiempo de adaptación y ajuste, proceso que consume recursos
comportamentales. Ovejas que difieren grandemente en tamaño o en comportamiento
no deben juntarse: Merinos y Dorset Horn. Además las ovejas con cuernos requieren
de más espacio, al igual que la presencia de machos aumenta los acontecimientos
agonísticos.
El mordisqueo de la lana es un problema que no suele aparecer en cría
extensiva. La causa es compleja y no se considera un estereotipo.Está directamente
relacionado con el enclaustramiento ya que desaparece cuando se saca a los
animales al prado.
Bajo intensividad también aparecen estereotipos cuando el medio que rodea al
animal no le provee de estímulos, es monótono, y el animal actúa con mecanismos
compensatorios que mantengan su actividad. Los estereotipos ponen en evidencia
carencias del medio y tienen implicaciones en el bienestar, si bien animales que no
adoptan estos comportamientos pueden tener un mayor sufrimiento.

A.2. Sistemas extensivos

Los sistemas extensivos: Están condicionados por la absoluta dependencia del
medioambiente. Esta dependencia se traduce en una alimentación regida por la
estacionalidad de los recursos silvopastorales, existiendo periodos con
sobreabundancia de nutrientes y otros en los que su escasez no permite cubrir las
necesidades de mantenimiento de los animales, por lo que surge con frecuencia la
trashumancia o trastermitancia para suplir en parte estas deficiencias, o bien se
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recurre al aporte puntual de alimento a pesebre para cubrir al menos esas
necesidades para el mantenimiento. Disponen de unas condiciones mínimas de
alojamiento, con o sin base territorial y para resistir estas condiciones se recurre a la
explotación de razas de animales domésticos con gran “rusticidad”, esto es, con gran
capacidad de adaptación al medio y a estas condiciones.
En este tipo de sistemas, los factores relacionados con el bienestar actúan
cíclicamente y no de forma continua como en los intensivos. Estos factores son el
clima, la nutrición y las enfermedades.
En estos sistemas hay un enfrentamiento más estrecho entre requerimientos
para un adecuado bienestar y los rendimientos productivos.
La descripción del bienestar como el estado de un individuo mirado como un
intento para adaptarse a su medio es particularmente relevante en el manejo extensivo
de las ovejas. El enfrentamiento del genotipo con el medio ambiente es de vital
importancia para el bienestar y la amplitud de polimorfismos genéticos de la oveja le
permite adaptarse al amplio rango de condiciones climáticas y nutricionales.
B. INTERACCIONES DENTRO DEL CAMPO
La tecnología sobre la que se apoya la ganadería intensiva ha provocado
profundas modificaciones en las características genéticas y fisiológicas de los
animales.
El estricto control de los factores ambientales se traduce por un menor reajuste
de los sistemas fisiológicos de adaptación y una patología más discreta, si se compara
con la del animal expuesto a las variaciones climáticas y nutricionales de un ambiente
más natural. Sin embargo, existen factores perturbadores que afectan al animal a
través del medio artificial que le es impuesto.
Los factores en juego se agrupan en tres categorías:
- Interacciones entre animales (ambiente social).
- Interacciones hombre-animal (manipulaciones a las que están sometidos los
animales)
- Interacciones animal- medio físico.
En el transporte, especialmente, se conjugan todos los factores de
perturbación: las manipulaciones de conducción, la exposición a un nuevo ambiente, la
ubicación con animales desconocidos, el hacinamiento, el ruido, los movimientos del
vehículo, el hambre, la sed. Ello da lugar a mortalidad, especialmente en los meses
calurosos, pérdida de peso que puede llegar al 2'5% del peso vivo total y alteración de
la calidad de la carne, que será conocido y estudiado como estrés al sacrificio. La
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mortandad puede llegar, para terneros recién nacidos, hasta el 10-15%, produciendo
también trastornos patológicos fundamentalmente de tipo respiratorio y
gastrointestinales (fiebre del transporte).

B.1. Interacciones entre animales
Podrían considerarse como parte de las interacciones del animal con su medio
ambiente, en este caso su ambiente social.
Entre las manifestaciones de conducta social en los animales domésticos son
frecuentes las interacciones entre los animales de la misma especie. El
comportamiento maternal de la madre para con sus crías favorece su socialización:
éstas están integradas en un grupo preexistente cuya jerarquía social depende de su
edad y del rango de su madre. En la ganadería intensiva, por el contrario, es
determinante la separación precoz de la cría de su madre y de los demás adultos, la
segregación de los sexos, la ordenación de lotes con animales de características
morfológicas similares y la restricción del espacio disponible, con cual no se pueden
mantener las distancias sociales y la agresividad es mayor.
La capacidad de los animales para formar una organización social representa
el mecanismo regulador de facilitación social y una aptitud defensiva en la utilización
del territorio, con el resultado de un ahorro metabólico importante. Todo factor o
circunstancia que impida la integración de los actos individuales, en la sociedad o que
retrase la jerarquización social, es una fuente potencial de disturbios. Numerosos
ejemplos testimonian la intervención de un verdadero "estrés social" en la cría del
ganado, dando lugar a efectos nocivos sobre la economía de la producción y sobre el
estado sanitario de los animales.
La superpoblación, por ejemplo, es un factor desencadenante de alteraciones
sobre el peso corporal, comportamiento, fertilidad y sensibilidad a las enfermedades,
así como reacciones agresivas, tanto en aves como en cerdos, o bovinos y ovinos.
B.2. Interacción hombre-animal
Los animales están sometidos a manipulaciones cada vez que es necesario
intervenir sobre ellos con un fin zootécnico (cambio de alojamiento, transporte,
formación de grupos, esquileo, etc.), o por razones médicas (descornado, vacunación,
tratamientos preventivos o curativos), tanto a nivel individual como al grupo en su
totalidad.
Las características de las modernas técnicas de cría conllevan una ausencia de
la familiaridad entre el hombre y el animal. Como consecuencia, las manipulaciones a
las que antes aludíamos pueden ocasionar diversos problemas que oscilan desde la
simple pérdida de tiempo hasta graves accidentes con lesiones en el animal o en el
criador. Existen principalmente una serie de razones económicas para que tengamos
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que tener en cuenta las relaciones hombre-animal (pérdidas cuantitativas de
producción o pérdidas de calidad de la carne). Un manejo y una manipulación
adecuados pueden reducir considerablemente estas pérdidas.
La mayoría de los efectos negativos de esta interacción están relacionados con
el temor que produce al animal la simple presencia del hombre. Las mediciones del
grado de temor del animal tienen muchas coincidencias con los controles para
determinar el grado de bienestar; entre los criterios de tipo comportamental, el más
utilizado es el control de las reacciones y de la distancia de huída cuando se percata
de la presencia del hombre y ante su aproximación.
Factores que influyen en la relación hombre-animal:
1. Condiciones de cría durante las edades tempranas (p.e. animales
criados artificialmente por los humanos).
2. Sistema de cría (en extensivo o en confinamiento).
3. Personalidad y aptitud del criador. Cuentan tanto sus cualidades
psicológicas para el trato con los animales como el correcto
conocimiento capaz de preveer las reacciones individuales de los
animales. De su capacidad de observación dependerá su habilidad
para detectar las modificaciones conducturales más inperceptibles.
4. Las experiencias pasadas y la naturaleza de los contactos previos
con el hombre. Una experiencia negativa puede tener
consecuenciencias a largo plazo y hacer que un animal se torne
dificil de manipular. También puede ocurrir lo contrario, ante una
experiencia placentera, pero suelen tener mayor efecto marcador las
desagradable siendo superior la tasa adversión a las
manipulaciones.
5. Influencias genéticas: los bovinos lecheros son de más fácil
manipulación que los de carne. Esto nos hace pensar en una
selección intencionada o no a la facilidad de manejo.
El uso de técnicas simples, tales como la habituación, el aprendizaje. y la
suavidad en las manipulaciones, pueden mejorar las relaciones hombre-animal.
B.3. Interacciones animal-ambiente
En la comprensión de los trastornos patológicos de origen infeccioso o no
infeccioso, que puedan sobrevenir en ganadería intensiva, es importante tener en
mente la calidad del ambiente: componentes localizados en las construcciones
ganaderas pueden repercutir sobre el estado de salud de los animales, de forma
directa o indirecta.

Los factores climáticos constituyen un capítulo importante. La estabilidad
térmica se puede alterar por un gran número de factores externos e internos: la
higrometría y una baja ventilación, la hiperactividad muscular; la misma especie animal
tiene un comportamiento distinto frente a estos factores ambientales.
Otro factor a tener en cuenta es la anormalidad de la intensidad de los
estímulos. Toda una serie de anomalías en el comportamiento, consistentes
principalmente en una exageración de las actividades orales y en la aparición de
esterotípias (acciones repetitivas que emplean un número determinado de elementos,
y que ocurren con mayor frecuencia de lo normal, repitiéndose prácticamente en el
mismo orden durante ciclos sucesivos) pueden observarse en los animales criados en
ambientes empobrecidos o monótonos, p.e.: el mordisqueo de las barreras por las
cerdas enjauladas, las oscilaciones repetidas de la cabeza en aves, etc. Del mismo
modo, un exceso de estímulo puede provocar también alteraciones en el
comportamiento y en la productividad de los animales.





CRITERIOS PARA EVALUAR EL BIENESTAR Y EL CONFORT:
La evaluación objetiva del Bienestar Animal es de gran importancia,
aunque el bienestar es un estado subjetivo, ya que depende de lo que el animal siente.
Se utilizan tres sistemas de evaluación: ergonomía, medida de las preferencias y

La ergonomía trata de considerar al animal como un ser que debe
realizar una serie de actividades: alimentarse, descansar, desplazarse, etc., y debe
conseguir que se limiten las lesiones y mejorar las condiciones de confort de los
animales, ayudando a concebir las instalaciones de manera que respeten los tamaños
corporales, las posturas y los movimientos.
Como hemos señalado anteriormente, el bienestar depende de cómo
percibe el animal cada una de las situaciones con las que se enfrenta, por lo que
debemos comprobar las preferencias de los animales. Inicialmente se realizan
evaluaciones a corto plazo: al animal se le da a elegir entre dos opciones y se
entiende que tiene preferencia por la que elige. Ahora bien, estas pruebas no permiten
conocer la intensidad de la preferencia, para lo cual se diseñan experiencias en las
que se considera la "elasticidad de la elección": estiman el esfuerzo o motivación por
obtener lo que se prefiere (si un animal está motivado, se esfuerza más). Estos
sistemas tienen sus limitaciones pues a veces el esfuerzo para conseguir algo es
exagerado respecto del premio, y en otras es difícil la asociación entre lo que se
demanda y lo que se consigue, etc.
Como complemento de las pruebas de preferencias, es necesario
valorar el disconfort (consecuencias a largo plazo de las condiciones de vida a las
que sometemos a los animales). Esta evaluación, según Danzert y Morméde (1984) y
según Veisser et al (1999), se lleva a cabo a través de criterios: zootécnicos,
fisiológicos y de comportamiento.
CRITERIOS ZOOTECNICOS
Se basan en que el disconfort afecta el nivel productivo de los animales; se
valora, por tanto, el bienestar en función del nivel sanitario y productivo.
Un animal estresado tiene disminuidas sus defensas inmunitarias y por tanto
los agentes patógenos tienen más oportunidad de desarrollarse y provocar
enfermedades. Igualmente, la enfermedad es una fuente de sufrimiento.
? La mortalidad. Si es elevada hemos de suponer que los animales han
experimentado sufrimientos importantes.
? Morbilidad o enfermedad. Es otro parámetro a tener en cuenta, sin
embargo, es difícil de obtener una escala contínua y fiable.
? Niveles de producción. Se asume que los animales que tienen un nivel de
producción considerablemente más bajo que el resto de sus congéneres se
encuentran en un nivel de bienestar menor.
No son suficientes para determinar el nivel de bienestar del animal.
En síntesis, la hipótesis de que se parte en el mundo zootecnista es que los buenos rendimientos en la producción de carne, leche, huevos, etc. no pueden
obtenerse de animales enfermos. Esto es cierto, pero estos autores estiman que los
altos rendimientos se están obteniendo en animales previamente estresados, ya que el estrés ha sido asociado como causa posible de la hiperfagia y obesidad, de ello se deduce que los máximas tasas de crecimiento pudieran ir asociadas con animales stresados. Muchos de estos procesos son diagnosticados a posteriori, versus la escasa calidad de la carne de cerdos (exudativa) cuando en la cría y selección sólo se atiende a la tasa de crecimiento.

CRITERIOS FISIOLOGICOS
La aparición de alteraciones de los parámetros fisiológicos es signo evidente de estrés; si bien, la ausencia de estas alteraciones no presupone que los animales estén en confort, ya que la ausencia de bienestar no siempre motiva cambios apreciables en los parámetros fisiológicos.
Las respuestas al estrés se deben a la activación de la rama simpática del sistema nervioso autónomo (la liberación inmediata de catecolaminas, noradrenalina y adrenalina) y activación del eje corticotropo (liberación de corticoides), que permiten
liberar la energía necesaria para hacer frente a lo que el animal percibe como una
agresión. Ahora bien, estos indicadores no varían cuando el estrés es crónico.
? Ritmo cardíaco.
? Ritmo respiratorio.
? Niveles hemáticos de ACTH
? Niveles hemáticos de cortisol
? Niveles hemáticos de glucógeno.
? pH muscular.
Este grupo de criterios presenta el problema de que todos estos factores son
susceptibles de ser alterados cuando se somete al animal a contención y ésta es
imprescindible para su control.

C.3. Criterios de comportamiento:
Los indicadores de comportamiento son los más sensibles y más rápidos.
Podemos valorar las modificaciones de la actividad del animal y las de su reactividad.
? Fallos de los comportamientos instintivos propios de los homólogos
salvajes o silvestres (p.e. la cerda que se come a sus lechones, mientras
que el jabalí es todo defensa de sus jabatos). Pero algunas modificaciones
de este tipo, debidas a la domesticación, no tienen porqué producir estrés si
se han realizado por medio del cambio genético y es éste el que se las
impone (p.e. el perro pastor que defiende al rebaño mientras que el lobo lo
ataca). Se plantea que la evaluación puede basarse en la posibilidad que
tiene el animal de desarrollar bien las actividades instintivas. Según esta
hipótesis, si los animales domésticos no realizan las mismas actividades
instintivas que sus homónimos salvajes, pueden sufrir y originar el estrés,
sea el caso del ternero que no mama porque es criado en lactancia artificial
o la gallina que no incuba porque su función es asumida por las
incubadoras.
? Desviaciones del etograma normal o anomalías conducturales. Cuando
un animal no puede realizar un comportamiento, desplaza su actividad
hacia otro objeto, aparece una actividad anormal: lame objetos o la pared,
realizan movimientos repetitivos sin ningún sentido, simulan actividades,
etc. Si bien la aparición de estas actividades anormales se consideran
como signos de inadecuación del medio a las necesidades, no se sabe si
en realidad son un signo de inadaptación (los animales con estereotipias
sufren más que los que no las presentan) o bien son un medio eficaz de
adaptación (los animales con estereotipias sufren menos que los que no las
presentan).
? Emisión de vocalizaciones tales como gritos y chillidos.
C.4. Aptitud antropomórfica
Por otra parte, desde una actitud antropomórfica podríamos pensar que la cría
de los animales domésticos en extensivo conlleva altas cuotas de bienestar. En este
aspecto Danzert y Mormédes avisan sobre el sentimentalismo, sobre la valoración de
los sentimientos de los animales por analogía con los humanos. Estos autores señalan
textualmente: "Con este sentimentalismo se corre el riesgo de hacernos caer
igualmente en la trampa de la cría natural o ecológica, el cerdo de granja criado en un
estercolero o el novillo mantenido en el pastizal, infestado de parásitos y expuestos a
los azares nutricionales o climáticos, no son forzosamente más dichosos que sus
congéneres en cría intensiva".

ERRORES COMUNES DE MANEJO
El manejo estresante nace de la incapacidad de dominar al bovino sin entrar en un enfrentamiento directo. Esto genera un trato antagónico, basado en la presión física sobre el animal, que exige situarse muy cerca e incluso tomar contacto. Se trabaja en la zona de lucha del animal, donde éste enfrenta al agresor y rebota ante su presión.
El manejo del ganado a la fuerza insume más energía y acarrea más riesgos que si se lo domina con la inteligencia. Los animales aprenden rápidamente del maltrato, pero así como aprenden lo malo, pueden aprender lo bueno. Generalmente, no toma más de una sesión de trabajo establecer una relación armónica con los animales.
Hay muchos establecimientos que aplican un manejo sin estrés, desde los tiempos de Rosas o José Hernández, sin necesidad de haber estudiado etología, pero con un sentido amplio de la observación. Lamentablemente, se basa en conocimientos que se van perdiendo con el paso de las generaciones y el avance de los medios físicos de control (corrales, picanas, camiones-jaula). Ya no es imprescindible ser baqueano para meter animales en la manga o llevarlos al matadero. La intensificación suele ir acompañada de un retroceso en la calidad del trabajo respecto de épocas pasadas. Paralelamente, aumenta el valor del capital ganadero puesto en manos de personal que no siempre está preparado adecuadamente para su tarea.
Consejos para un manejo calmo
La antigua y tradicional yerra debe ser erradicada completamente de los trabajos con hacienda. El manejo del bovino como animal de fuga reduce drásticamente el maltrato y el estrés del ganado. Si bien no hay fórmulas universales, existen prácticas muy simples, que mejoran notablemente la calidad del trabajo, tanto para los animales como para las personas:
Trabajar sin apuro (se termina más rápido).
Trabajar en silencio (evitar los ruidos, gritos y sonidos agudos).
Prescindir del personal agresivo o miedoso.
No usar perros, salvo que estén entrenados para el trabajo con ganado.
No agredir a los animales (no picanearlos ni azotarlos).
No azuzarlos ni presionarlos físicamente.
No apretar o aglomerar a los animales.
Presionarlos desde lejos (y en lo posible, desde los costados).
En corrales y bretes, trabajar de a pie o desde afuera.
Circular en calma a los animales por las instalaciones antes de trabajarlos.
Estas prácticas se resumen en tres hábitos: darle tiempo al animal, darle espacio y darle una salida. Para mayor info

CARACTERISTICAS DEL ENTORNO
Colombia se define como un país tropical, porque está situada sobre la línea ecuatorial, lo cual le permite recibir toda la influencia del sol.Colombia se define como un país tropical, porque está situada sobre la línea ecuatorial, lo cual le permite recibir toda la influencia del sol.La oferta ambiental se refiere a las condiciones de clima, suelo, agua de bebida y alimentos a las que estará sometido el animal, en este caso la vaca en producción dentro del SDP.a. CLIMA. El clima está compuesto por varios elementos que es conveniente conocer: radiación solar, brillo solar, nubosidad, temperatura, humedad, vientos, evaporación, precipitación o lluvia, altitud, latitud y presión atmosférica. La influencia de cada uno de estos componentes, bien sea directa o indirecta, es muy importante para la vaca en producción. Como se puede suponer, el sol, principal fuente de energía, es responsable de gran parte de las variaciones climáticas, entre ellas temperatura, presión, corrientes de agua y de masas de aire. La temperatura se define como la interacción de la radiación solar con la radiación terrestre. Esta última ha sido considerada mínima, pero en los últimos años se han detectado otras fuentes de calor, causadas en parte por el hombre, que han ocasionado un cambio en las ten dencias de la temperatura, generando olas de calor o frío exageradas, alteración de las épocas convencionales de lluvia y sequía (invierno y verano, para los caribeños): es el denominado “fenómeno del niño”, bien conocido por ganaderos y agricultores de todo el país. La consecuencia ha sido una desorientación absoluta en cuanto a las tradicionales épocas de siembra, el manejo de los potreros, etc, por lo cual se hace necesario acudir a herramientas modernas que permitan predecir a corto plazo el comportamiento del clima. Estas herramientas están siendo perfeccionadas por entidades como el Himat y las Universidades. Posiblemente estos cambios climáticos han influido para acelerar la adopción de tecnología de conservación de forrajes, como ensilado y heno.
Efectos del clima sobre la vaca en producción. Todos los seres vivos presentes en un lugar determinado, están sometidos a las condiciones de su oferta ambiental. Esta situación puede ser desfavorable para la vaca en producción ubicada en el trópico cálido, donde deberá producir leche, mantenerse, crecer si es joven y alimentar un feto. Toda estas acciones requieren una cantidad apreciable de energía. Por ejemplo, para producir un litro de leche, deberán pasar más de 500 litros de sangre por la ubre, con el consiguiente gasto de energía y la necesaria generación de calor, que debe ser eliminado del cuerpo, bien por radiación o por evaporación, a través de la respiración. En este momento la vaca depende de dos factores climáticos para seguir produciendo: la temperatura y la humedad ambiental. Si la temperatura es muy elevada, la vaca no puede eliminar el calor por radiación, es decir, a través de la superficie de su cuerpo; si la humedad ambiental es alta, o sea gran cantidad de agua disuelta en el aire en forma de vapor, la vaca no puede eliminar el calor por la nariz, en forma de vapor de agua. En ambos casos hay exceso de energía calórica dentro de la vaca y la única forma de evitar este exceso es disminuyendo la producción. Esta es la razón principal por la cual las vacas que tiene potencial lechero alto prefieren los sitios frescos y aún se meten a las represas durante las horas de mayor calor. Otros factores, como los vientos muy fuertes, afectan a las vacas causándoles problemas respiratorios o secando los pastos durante el verano. El exceso de lluvias altera la consistencia del piso y los animales se incomodan por el barro que se acumula entre las pezuñas, se reblandece el casco, hay cojeras, lo cual baja la producción de leche. También en los terrenos muy bajos, al inundarse la pradera, los pastos se cubren de fango, el cual queda en las hojas al bajar el nivel del agua. Las vacas no comen este pasto sucio y en consecuencia la producción de leche disminuye.b. SUELO. El suelo es responsable de sostener y alimentar las plantas que a su vez alimentan a la vaca. Por esto, se debe conocer su composición química y física. Un análisis de suelo permite al productor saber las deficiencias que tiene el suelo de su finca y, con el apoyo de un especialista, podrá corregir esas deficiencias, mediante el uso de fertilizantes y abonos apropiados. Además, le orienta sobre las prácticas más convenientes para que el suelo aproveche mejor los tratamientos que indique el especialista. Uno de los problemas más graves que se presentan en el suelo es la erosión, que se puede definir como la pérdida de las capas superiores del suelo, es decir, la parte fértil. Las causas de la erosión son muchas, pero el hombre, con el uso inadecuado de maquinaria agrícola y con la tala indiscriminada de árboles, es el mayor causante de este mal.Otro aspecto importante en el manejo de los suelos es conocer su aptitud, es decir, que cultivos se comportan mejor y dan mayor rendimiento con el menor daño para el suelo. Este es un punto muy polémico en el SDP puesto que, en muchos casos, el productor defiende el pasto que tiene en su terreno, bien porque considera los altos costos de establecer un nuevo material o porque no hay garantía de alcanzar mejores resultados con uno nuevo, generalmente desconocido para el. Entonces, durante mucho tiempo, desperdicia la posibilidad de obtener mayores ingresos en su finca, por causa de un pasto inadecuado. El manejo de los suelos es definitivo y siempre ha sido tratado con alguna irresponsabilidad tanto por los propietarios como por los asesores técnicos y el mismo Estado. Por esto, ya es hora de buscar soluciones verdaderas y no seguir acabando con este recurso natural único. Todo propietario tiene la obligación de asesorarse de una entidad o persona idónea para diseñar un tratamiento del suelo de su finca, incluyendo la reforestación y el manejo de las aguas.c. AGUA DE BEBIDA. Se debe tener presente que el organismo de una vaca adulta tiene cerca de 70 por ciento de agua en sus tejidos blandos. Una vaca puede necesitar hasta 80 litros de agua diarios y esta agua debe ser limpia, fresca y estar disponible para que la vaca beba, cuando menos, dos veces al día. Es importante que los bebederos estén ubicados cerca de donde pastorean las vacas para evitar largas caminatas. En el SDP, casi el cien por ciento de los animales tienen acceso a agua de bebida que no es la más apropiada para contribuir a la utilización eficiente de los alimentos por el animal. Cuando el animal va a beber en represa, lo primero que hace es meter las patas en el agua, para evitar la de la orilla que está sucia o caliente. Luego defeca y orina dentro de la represa, con lo cual se acumulan altas cargas de huevos de parásitos que más tarde van a infestar a los otros animales, sobre todo terneros. Otro problema grave es la dificultad que tiene los animales para alcanzar el agua durante el verano, por el barro que se forma y que, en ocasiones, causa la muerte de los animales que no pueden salir del atolladero por sus propios medios.Cada productor deberá hacer un análisis de su finca y establecer si tiene o no tiene problemas con el agua. Si tiene problemas, deberá consultar con otros productores y con los profesionales especialistas. A continuación –sin descartar que cada finquero puede usar su imaginación para resolver el problema- se ofrecen dos opciones:1. Una posible solución es perforar un pozo profundo o artesiano, según el caso y bombear, como se hace durante el verano en el Bajo Sinú. Aquí se debe tener en cuenta que los bebederos deberán localizarse de forma que no se formen charcos a su alrededor. En la actualidad se utilizan tanques de material plástico fuerte que se dividen a lo largo y se les instala un flotador. De acuerdo al número de animales, se podrá usar una bomba manual o de motor para bombear directamente, o instalar un tanque elevado.2. Otra solución es instalar un bebedero en la parte del potrero más baja que el nivel de la represa y llevar el agua desde la represa, por gravedad hasta el bebedero. Este sistema funciona bien en fincas de topografía ondulada. En este caso es indispensable cercar la represa en redondo para que no entren animales como vacas, terneros, bestias o cerdos, que pueden contaminar el agua. Una práctica que ha dado resultados positivos es poner carneros alrededor de la represa para que mantengan limpias las orillas. Los carneros nunca entran al agua. Es necesario remarcar que el agua deberá ser limpia y fresca durante todo el año y no solo durante el verano. Además, que las aguas salobres no afectan la producción de leche.d.
ALIMENTACIÓN.
En cualquier sistema de producción animal, la alimentación constituye la mayor parte de los costos de producción. En el SDP estos costos alcanzan un porcentaje de 50 por ciento, considerado bajo en relación con los sistemas especializados, lo cual se explica por la alta utilización de forrajes frescos, que son el alimento más barato disponible. Pero con el inconveniente que no contienen la cantidad de sustancias alimenticias exigidas por las vacas en producción. Estas sustancias alimenticias se miden en unidades de peso que, comúnmente, van desde microgramos hasta kilogramos y se conocen como materia seca (MS), es decir, el contenido del alimento después de eliminar el agua.Cada alimento tiene una composición diferente y aún en el mismo alimento se pueden encontrar variaciones de esa composición. Por ejemplo, un pasto angleton no tiene la misma cantidad de MS cuando está verde, antes de florecer, que cuando está florecido o seco. La MS está formada por varios compuestos que son los responsables de la calidad del alimento: Carbohidratos (CH), lípidos, proteínas, cenizas. Cada uno de estos compuestos tiene características y funciones propias. Veamos.Los CH aportan energía, se encuentran en todos los forrajes verdes y están divididos en dos grupos principales: a) Los CH estructurales, que se conocen también como fibra y que se componen de celulosa y hemicelulosa, formando la parte dura de la planta: son los que constituyen la pared de las células vegetales y aportan la mayoría de la energía que necesita la vaca, debido a la acción de las bacterias, hongos y otros organismos microscópicos que viven normalmente en el rumen. A medida que los CH estructurales envejecen o maduran, se van endureciendo y se transforman en un compuesto que no es CH y que se conoce como lignina, compuesto que no es aprovechable por los animales y b) Los CH solubles, que están dentro de la célula vegetal y en los granos de cereales y tuberosas como la yuca, se disuelven fácilmente en el agua. Estos son alimento para las bacterias ruminales y además, aportan proteínas, minerales y otros compuestos complejos que son aprovechados por las bacterias o directamente por el animal. En general, estos últimos compuestos son beneficiosos para el animal, pero algunas veces pueden causar intoxicaciones, provocar abortos, u otros daños a los animales. Otras plantas alimenticias. Además de los pastos y las leguminosas, hay un elevado número de plantas que son consumidas por la vaca y que aún no son reconocidas como alimento por la comunidad de productores. Entre estas plantas ocupa un puesto creciente la yuca que, cuando se siembra a distancias pequeñas solo para cosechar follaje (hojas y tallos tiernos), puede producir hasta 22 por ciento de proteína. También son importantes en este grupo el guásimo, el totumo, el uvito, el chengue, la cañañola o cañandonga, la batata y muchos otros que aún permanecen sin estudiar. Algunos avances indican que plantas cuyas hojas verdes no son consumidas por los animales, una vez sometidas a un proceso de henificación, tienen aceptabilidad y además presentan un alto contenido de equivalente proteico. Es el caso de las hojas de roble y de bicho. Para mayor info ir a: